Mensaje de Pascuas 2016

Queridos hermanos, al llegar este tiempo de reflexión y amor, queremos compartir un breve mensaje de Thomas S. Monson, Presidente de La Iglesia de JESUCRISTO de los Santos de los Últimos Días.

“La Pascua es la festividad cristiana en la que se celebra la resurrección de Jesucristo. Después de que Cristo murió en la cruz, colocaron su cuerpo en un sepulcro; allí permaneció, separado de Su espíritu, hasta Su resurrección, cuando Su espíritu y Su cuerpo volvieron a unirse. Los Santos de los Últimos Días afirman y testifican que Jesucristo resucitó y que vive con un cuerpo glorificado y perfecto de carne y huesos.

Después de Su resurrección, Jesús se apareció primero a María Magdalena y luego a otros discípulos. Algunos no se convencieron de Su resurrección, creyendo que sus apariciones eran las de un espíritu incorpóreo. Jesús les aseguró: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo” (Lucas 24:39). Él entonces comió pescado y miel en su presencia, disipando más la duda.

La Pascua es una celebración no sólo de la resurrección de Cristo, sino también de la resurrección universal. Debido a la expiación de Jesucristo, todas las personas resucitarán. Sus cuerpos y espíritus se reunirán, para nunca más separarse. Los Santos de los Últimos Días conocen la verdad de la declaración de Pablo: “Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos; y llegó a ser primicias de los que durmieron… Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados” (1 Corintios 15:22; véase también Alma 11:42-45).

Por medio de la expiación de Jesucristo y del poder de Su resurrección, todos los hijos de Dios resucitarán a la vida eterna. Él nos dio a Su Amado Hijo como nuestro Salvador para hacer eso posible. En Getsemaní y en el Gólgota, el Salvador pagó el precio de nuestros pecados para que podamos ser limpios.

Esa purificación puede llegar a los que tienen fe en Jesucristo. La oscuridad de la muerte es disipada por la luz de la verdad revelada. “Yo soy la luz y la vida”, dijo el Maestro, “el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá jamás” (Juan 11:25–26). La seguridad de la vida más allá del sepulcro brinda la paz que prometió el Salvador cuando dijo a Sus discípulos: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo” (Juan 14:27).


https://www.mormon.org/spa/pascua?cid=HP_SU_3-13-2016_dMIS_fSPC_xLIDyL1-A_

https://www.mormon.org/spa/pascua/virtual-aleluya-coro

https://www.mormon.org/spa/pascua/la-semana-santa


M.S. Abel A. Antonietti                                  M.S. Sergio A. Olivera                                           M.S. David A. Condori
    Sub-Comisionado                                           Comisionado                                                       Sub-Comisionado

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